Search result
Esta práctica va más allá del simple intercambio de estudiantes. Se trata de otra modalidad de programa de intercambio, pero esta vez va dirigido a jóvenes cuya lengua materna sea el español, y que les interese viajar fuera de su país y permanecer una temporada en casa de una familia con alojamiento gratuito a cambio de enseñar idioma español. Ahora que la economía de las familias empieza a aflojar por este período de recesión existente, los jóvenes no tienen dinero para viajar al extranjero, pero apuntarse a uno de estos programas (cuya calidad y solvencia han venido demostrándose desde hace años) para alojarse con una familia, es una manera barata, segura y eficiente para conocer otros lugares y otras culturas.
Trabajar en el extranjero es sin duda una salida muy buena para estos jóvenes que quieran enseñar español fuera del país natal, a cambio de recibir muchos beneficios, entre los que destacan: una práctica del idioma extranjero (algo que vendrá bien por ejemplo al que quiera aprender inglés como segundo idioma), no tener que pagar un alquiler por su estancia, alojarse con familias acogedoras y con ganas de aprender español (por lo que seguramente estén interesados por la cultura española), aprender a ser responsable con el encargo que se le haya encomendado en el acuerdo, conocer otros estilos de vida... Una lección que sin duda forjará un carácter cosmopolita del joven que decida apuntarse a estos programas.
Las familias que tengan un alojamiento en casa dispuesto para un nuevo inquilino y que tengan a sus hijos en edad escolar estudiando español o simplemente que todos ellos quieran aprender español como segundo idioma, bien por adquirir cultura y conocimiento o bien porque hoy en día el español y el inglés son los dos idiomas más utilizados a nivel global, encontrarán en estos programas de alojamiento de jóvenes profesores de español una excelente forma de aprender español gratis a cambio del alojamiento y, si así quiere acordarlo con la otra parte, también a cambio de la comida. Sin duda estos programas suponen una gran ventaja para ambas partes que lo suscriben, tanto para el nuevo inquilino/profesor como para la familia de acogida. Una de las partes ofrece lecciones de español a cambio de alojamiento gratuito y la otra proporciona manutención a cambio de aprender español de la mano de un profesor nativo.
Estos programas están avalados por los años que llevan poniéndose en práctica, y cierto es que cada vez son más los jóvenes que se deciden a buscar trabajos para enseñar español (tanto español de España como español neutral) en países de todo el mundo, desde Estados Unidos de América hasta Inglaterra, desde Brasil y Portugal hasta Australia o los Países Bajos. Sólo tiene que escuchar o leer los testimonios de los miles de personas que ya han realizado este tipo de programas, para ver que sus experiencias como profesores de español han sido de las más gratificantes y enriquecedoras de su vida.
Si eres una persona a la que le gusta dedicar su tiempo a ayudar a los demás de manera desinteresada, si además eres una persona resolutiva, decidida y con ganas de viajar y conocer nuevos lugares, seguramente que la idea de trabajar de voluntario en el extranjero te suena tan bien que continuarás leyendo estas líneas.
Hoy en día existen cientos de buenos y consolidados programas de voluntariado en el extranjero, que llevan ya varios años (o incluso décadas) realizándose en los cinco continentes. Este trabajo de voluntariado internacional no sólo consiste en acudir a países en vías de desarrollo, sino que también se requiere en países ya desarrollados, pero en los que el nivel de asistencia personal a personas dependientes es bastante bajo.
Por tanto, las personas que se dedican a trabajar de voluntariado en el extranjero son personas que además de gustarles conocer nuevos lugares, nuevos países y nueva gente, son personas responsables que les gusta compartir su tiempo con los demás, ayudándoles a vencer sus barreras diarias, asistiendo a enfermos u hospitalizados, o incluso ayudando y motivando a personas solitarias (por decisión propia o por causas del ciclo de la vida) a que se abran al mundo y se relacionen con los demás. Así que el trabajo de voluntario en otros países no solo debe verse como una oportunidad de viajar y trabajar en el extranjero sino también como una forma un tanto altruista de dedicar nuestro tiempo a las demás personas que lo necesitan.
Otra opción que se lleva a cabo también desde hace décadas son los programas de intercambio de estudiantes, donde un estudiante de un país se intercambia durante un tiempo determinado (normalmente lo que dura un curso escolar o durante las vacaciones de verano) por un estudiante de otro país de lengua extranjera, para que cada uno de ellos practique el segundo idioma que haya estudiado. Es una buenísima forma de conocer otros países, además de asegurarnos alcanzar un nivel óptimo con la segunda lengua. Estos programas de intercambio de estudiantes en el extranjero pasan por ser uno de los métodos educativos que más efectivo ha resultado a la hora de obtener un conocimiento y una soltura más que aceptable con las lenguas extranjeras.
Si no estamos en el caso de ser estudiantes, también tenemos la posibilidad de participar en programas de intercambio extranjero, donde la persona que quiera viajar, conocer otros lugares y practicar la segunda lengua, dispone de este sistema para encontrar una casa en la que quedarse a cambio de ofrecer su trabajo como cuidador de niños o como profesor de lengua extranjera. De esta forma, los programas de intercambio han llegado a ser una vía d escape para mucha gente joven desempleada en su país que han querido ofrecer sus servicios a cambio de un lugar económico o gratuito para vivir, y donde han podido poner en práctica y coger un nivel óptimo en el idioma del país de destino. Sin duda los programas de intercambio de trabajo han sido todo un acierto que sigue practicándose en muchos países.
